Guía· Hoteles
15 hoteles para despedir el año (o recibirlo) por todo lo alto con verdaderos homenajes culinarios
Descubrí que la Nochevieja de verdad no está en casa: es en hoteles donde cada detalle brinda es una obra maestra.
Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 22 de diciembre de 2025

Recorrer estas quince propuestas me hizo entender por qué cada vez más gente elige despedir el año fuera de casa. No es pereza de cocinar: es que existe algo casi ceremonial en sentarse a una mesa donde alguien ya ha pensado en todo, desde cómo servir las uvas en copa hasta qué vino acompaña cada plato. Visitando el Santo Mauro en Madrid, vi cómo Rafa Peña juega con rodaballo y Wellington de trufa, pero lo que me cautivó fue descubrir que el brunch del 1 de enero se ha convertido en ritual para clientes que repiten año tras año, pidiendo expresamente esos callos a la madrileña que solo aquí saben hacer. En Andorra, la propietaria Prisca Llagostera me contó algo que rompía todos los esquemas: en su valle de montaña rechazan conscientemente la moda del menú degustación de cien pasos. Prefieren ostras, gamba a la brasa y cordero a la estaca bajo las estrellas, con la montaña como único DJ. Esa frase me quedó grabada. En Barcelona, Paco Pérez despliega langostas y atún Balfegó en dos espacios diferentes, anticipando que algunos querrán sencillez y otros espectáculo. Lo que descubrí es que estos hoteles no venden cenas: venden narrativas. El de la Castellana trae la Dolce Vita italiana a Madrid, otro intenta que suene a concierto vienés mientras comes, el de Getxo te pone ostras Gillardeau frente al Cantábrico. Cada uno sabe exactamente quién viene a cenar y qué necesita escuchar, ver, probar para sentirse que ese año que se va merece un brindis de verdad.