Entrevista· Gastronomía
Artista durante el día, organizador de cenas 'sorpresa' durante la noche: "Mientras en pandemia la gente hacía bizcochos, a mí me dio por hacer cuadros"
De pintar cuadros en confinamiento a organizar cenas secretas en casa: así Rafa García convirtió dos aficiones en dos negocios prósperos.
Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 11 de abril de 2025

Me fascinó descubrir a alguien que ha sabido reconocer un patrón en su propia vida y monetizarlo sin perder la autenticidad. Rafa García comenzó pintando en confinamiento casi por aburrimiento, subió una obra a Instagram sin expectativas y de repente tuvo su primer cliente. Lo que más me gustó es que no se aferró a una única identidad: viendo que sus fotos de Instagram generaban engagement, decidió que el arte visual no era suficiente, que quería crear experiencias compartidas. El bautizo de su sobrino fue el catalizador. Organizó el menú, la decoración, etiquetó sus fotos, y las preguntas empezaron a llegar. Ahora sus Casa Comparte —cenas mensuales limitadas a diez desconocidos en su propia casa— se agotan en horas. Lo inteligente es cómo usa la temática como hilo conductor: enero fue el arte de soñar, febrero el de las conexiones nuevas, marzo el del descanso. No es solo comida; es rituales diseñados. Admiro que alguien se atreva a ser vulnerable en su propia casa cada mes, sentándose con gente que no conoce, y que después cierre la noche con un brindis donde cada uno comparte qué le ha llevado el encuentro. Eso no es catering, es arquitectura de momentos. Su trabajo en una agencia de publicidad le dio la disciplina para entender qué funciona en redes, pero fue su valentía la que le permitió saltar al vacío durante la pandemia sin garantías. Hoy compagina piezas abstractas con mesas llenas, y ambas cosas funcionan porque vienen del mismo lugar: la necesidad de conectar y crear.