Magazine

Artículo· Gastronomía

Así es Katsu, el bar de fritura japonesa en Madrid que ha convertido el sándwich sando en su plato fetiche... y en el más vendido

Descubrí cómo una pareja china ha convertido el sando japonés en un fenómeno gastronómico madrileño que vende cientos de unidades al día.

Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 8 de abril de 2026

Lee el artículo original en El Mundo

Lo primero que me llamó la atención de Katsu no fue solo que hayan conseguido convertir un sándwich en un fenómeno (más de 100 diarios, según bromean los propios dueños), sino la forma en que Rodrigo Yeh y Stephy Li han destrozado ese tópico de que la cocina asiática en Madrid solo funciona con sushi, ramen o pollo al limón. Llegaron de China, viajaron a Osaka y algo de ese viaje se quedó pegado: la idea de que la fritura japonesa bien hecha, el pan esponjoso correcto y una salsa casera que reclama tiempo de ensayo no son frivolidades, sino pilares. Lo que más me interesó fue descubrir cómo entienden el éxito sin vanidad: Rodrigo pasa los lunes probando otros restaurantes no para competir, sino por curiosidad de oficio; Stephy reconoce que últimamente prefiere cocinar en casa para sus tres hijos de seis, cuatro y un año. Esa contradicción entre la ambición (ya abren un tercero de cocina cantonesa) y la normalidad del cansancio familiar es lo que suena más honesto. Visitarlos en Luna, en Malasaña, o en San Germán, cerca de Cuzco, es entender que lo suyo no es disfrazar nada: fritos limpios, precios que no espantan a nadie, y la insistencia obsesiva de probar hasta que alguien ajeno te dice que está bueno. Los sándwiches —el katsu de cerdo crujiente con salsa tonkatsu, el de pollo con huevo duro picado, el hambâgu de doble hamburguesa al estilo japonés— son solo la excusa para esa filosofía de cocina pensada, familiar, sin impostura. Y lo del bao dulce relleno de yema que advierten para el nuevo local... bueno, eso ya suena a promesa que tengo pendiente.