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Brunch en Madrid: 10 sitios que están convirtiendo el desayuno tardío en plan de moda

De la terraza histórica al rooftop gourmet: diez templos madrileños del desayuno tardío.

Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 28 de mayo de 2026

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El desayuno tardío ya se ha consolidado definitivamente como uno de los grandes planes que Madrid ofrece para el fin de semana y más allá. En esta selección encontrarás desde establecimientos de larga tradición hasta propuestas contemporáneas, pasando por opciones creativas y sorprendentes.

Lo que comenzó siendo una práctica llegada desde el extranjero ha evolucionado hasta convertirse en uno de los mayores atractivos del fin de semana madrileño, especialmente los domingos. La capital presenta una variada oferta que abarca desde terrazas históricas centenarias hasta azoteas con vistas espectaculares, incluyendo restaurantes con orientación saludable, inspiración americana o reconocimiento Michelin. El brunch madrileño es una propuesta contundente y versátil donde abundan los huevos Benedict, los pancakes, los embutidos de calidad, la bollería recién salida del horno y auténticas estaciones gastronómicas. Es evidente que este desayuno tardío ha dejado atrás su condición de simple comida para transformarse en una experiencia que se extiende a lo largo de varias horas y que, en no pocas ocasiones, incluye actuaciones musicales en directo.

Con más de setenta años en activo, este establecimiento propone un brunch que ha ganado una sólida reputación. La experiencia se desarrolla bajo la emblemática cúpula del vestíbulo del hotel, convirtiéndose en uno de los encuentros dominicales más apetecibles de la capital para quienes desean alargar el fin de semana disfrutando de excelente cocina y entretenimiento sonoro. La oferta incluye más de doscientas referencias distribuidas en estaciones dulces y saladas que van desde tablas de quesos e ibéricos hasta pastas, ceviches, mariscos, sushi y arroces, seguidas de carnes a la parrilla, pescados variados y una generosa selección de postres de elaboración propia. La experiencia se complementa con una cuidada carta de vinos, espumosos y bebidas cócteles. Además, los más pequeños pueden participar en un taller de repostería donde aprenderán mientras disfrutan de sus propias creaciones.

En la séptima altura del Four Seasons, bajo la dirección del reconocido Dani García, funciona un comedor que presenta uno de los brunches dominicales más codiciados y solicitados de la ciudad. Bajo la denominación Dani's Sunday Brunch, la apuesta se centra en un amplio buffet articulado en torno a múltiples estaciones gastronómicas que incluyen productos del mar, carnes variadas, quesos, embutidos, productos ahumados y bollería artesana. Con cocineros que trabajan en vivo ejecutando platos al momento, destaca la propuesta de huevos Benedict, el club sándwich de la casa, la hamburguesa Rossini o el Wellington de solomillo. Durante el servicio circulan bandejas con blinis coronados de caviar, arroces recién elaborados y pequeñas hamburguesas.

El antiguo salón de lectura de este palacete convertido en hotel de cinco estrellas acoge los sábados y domingos un brunch con fuerte acento galo y carácter de bistró parisino. Comienza con bollos recién horneados, panes de elaboración artesanal, frutas de temporada y jamón ibérico de calidad, continuando después con propuestas como la ensalada de gamba blanca acompañada de caviar, los consabidos huevos Benedict o los raviolis al estilo cacio e pepe. Entre los platos principales figuran un sándwich crujiente de pollo frito, el rosbif cubierto de una exquisita salsa de rebollones o el rape preparado a la romana. Una torrija casera o un postre helado de miel cierran con dulzura esta experiencia, fiel a la filosofía culinaria del chef Rafa Peña: «Producto, estacionalidad y equilibrio de sabores», explica Fernando Núñez Sánchez, responsable de la dirección del hotel.

Con más de un siglo y medio de trayectoria, este lugar emblemático continúa siendo uno de los espacios predilectos para disfrutar de un desayuno tardío de calidad. Su propuesta equilibra recetas que honran la tradición con detalles de corte más actual. El menú arranca con café o té, zumos recién exprimidos y una variada selección de panes y productos de panadería de reciente horneado. Prosigue con opciones como un yogur acompañado de granola, pancakes cubiertos de fresas, burrata con tomates cherry y hojas de rúcula o un revuelto donde se mezclan setas y queso fundido. También se ofrecen huevos de corral gallego, siendo especialmente populares los Benedict con salmón ahumado y aguacate a la parrilla, así como la versión con beicon. Disponible entre semana también en festivos y durante los fines de semana, cuentan igualmente con opciones pensadas para los niños.

El restaurante Haroma, que funciona dentro de este hotel boutique con sello Relais & Châteaux, presenta junto al chef Mario Sandoval un brunch elegante y sofisticado que se sirve sábados y domingos. La experiencia resulta variada e intensa, iniciándose con un conjunto de panes elaborados artesanalmente, una cuidada selección de embutidos ibéricos, quesos del territorio, ceviches frescos, focaccias caseras y ensaladas equilibradas. A continuación llegan los huevos preparados al gusto y segundos como el steak tartar con matices picantes, la hamburguesa de la casa o el tartar de atún rojo de máxima calidad. La parte dulce corre a cargo de Balbisiana, marca especializada en tartas y productos de panadería recién hechos. Una recomendación: acompañe estas exquisiteces con un bellini o un bloody Mary preparado con maestría.

En plena Gran Vía se alza este espacio que simula una casa de árbol en entorno urbano. Rodeado de plantas, materiales naturales y una atmósfera que abraza la filosofía slowlife, ofrece un brunch generoso. Su concepto all day brunch apuesta por platos completamente naturales, procedentes de agricultura ecológica, respetuosos con el medioambiente y de presentación muy atractiva. Los clientes más asiduos solicitan especialmente el Peanut breaky toasty, una creación basada en pan de brioche, crema de cacahuete y mascarpone; el This is lava, una tostada cubierta de espinacas, champiñones en conserva, aguacate, huevo en su punto, una suave bechamel de color rosado y un toque crujiente de frutos secos, o la Hot cazuela, consistente en un guiso de tomate con huevo gratinado y queso feta. Del mismo modo, todos los días ofrecen brunch en dos sedes adicionales: la ubicada en Fuencarral, 74 y la de Canalejas (Virgen de los Peligros, 10).

En los últimos tiempos, el brunch de este restaurante —alojado en el Hotel NH Collection Madrid Suecia— ha ganado posición como uno de los compromisos favoritos del fin de semana madrileño tanto por su calidad culinaria como por su ambiente festivo con música. La propuesta —accesible sábados, domingos y días festivos con dos pases horarios— combina un buffet donde convergen lo salado y lo dulce, con platos principales para elegir, y una atmósfera de celebración desde las primeras horas. Los huevos Benedict son de obligada mención, aunque también tienen gran aceptación los dulces y la posibilidad de acompañar todo con preparaciones alcohólicas variadas. El conjunto transcurre al ritmo de un DJ y bajo una atmósfera lúdica y desenfadada.

El sofisticado y cosmopolita steakhouse del chef Dani García ubicado en el Hotel Hyatt Regency Hesperia traslada su particular lenguaje de fuego y brasas al desayuno tardío, con una propuesta refinada y singular. Ofrecido sábados y domingos, el menú comienza con apertivos como aguacate procedente directamente de Málaga cocinado a la brasa, o un foie cremoso para acompañar con verduritas en escabeche, antes de acceder a segundos como la icónica hamburguesa XL coronada por la afamada salsa Bull, el croque monsieur elaborado con mortadela enriquecida con trufa o los eternos huevos Benedict. El epílogo dulce llega mediante una tarta Di Rose acompañada de una cremosa salsa inglesa aromatizada a vainilla. Es recomendable confirmar la asistencia con una antelación mínima de dos días.

Aquí el brunch prescinde de límites horarios y no se circunscribe al fin de semana ni a fechas especiales, pues permanece disponible ininterrumpidamente. Su propuesta rescata el verdadero desayuno norteamericano con pancakes de generosas dimensiones, beicon con punto de crujencia, huevos revueltos, habichuelas blancas cocidas y acabados con sirope de arce y nata a elección. Entre los platos más solicitados destacan el Mighty scrambled y el Compact scrambled, dos interpretaciones que se adaptan a los diferentes apetitos. La experiencia se completa con sus afamados batidos con sabores a vainilla, chocolate con avellanas o crema de cacahuete, transportando al comensal a la autenticidad de los diners americanos con su cuidada presentación y espíritu transatlántico.

Este comedor reinventa el desayuno tardío —ofrecido sábados y domingos— mediante una propuesta que bebe de sus célebres especialidades japonesas. Lejos de los esquemas convencionales, los reinterpreta con la distinguida impronta de la cocina de la casa: filetes delgados de lubina matizados con yuzu, trufa y huevas de pez, tartar de salmón, croquetas crujientes de bacalao de agua profunda con mahonesa... La jornada culinaria prosigue en la robata —la tradicional parrilla japonesa de carbón de leña—, donde se preparan el solomillo de ternera con especias, sésamo y salsa de soja dulce; el salmón bañado en teriyaki o el cerdo ibérico aderezado con yuzu kosho y trufa. El cierre llega con postres que juegan con frutas de cada estación, helados caseros y opciones de sorbete. Para acompañar el almuerzo proponen tres propuestas de bebidas en forma de menú: el Rosé, el Signature y el Premium.