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Guía· Viajes

Cinco nuevos atractivos de Helsinki que debes conocer

Helsinki me sorprendió con museos bajo tierra, restaurantes sin residuos y hoteles que parecen galerías de arte contemporáneo.

Por Estefanía Ruilope · Condé Nast Traveler · 6 de noviembre de 2018

Lee el artículo original en Condé Nast Traveler

Cuando llegas a Helsinki esperando saunas y minimalismo escandinavo, te encuentras con algo más ambicioso: una ciudad que se rediseña a sí misma sin renunciar a su ADN. El Amos Rex me cautivó precisamente por esa contradicción inteligente: un museo de arte contemporáneo elegido por la BBC como uno de los espacios más innovadores de Europa, pero escondido bajo tierra. Esas cinco claraboyas abovedadas que emergen del pavimento de la plaza Lasipalatsi son lo único que delata los 2000 metros cuadrados de galerías donde circulan exposiciones rotativas de arte experimental. Los arquitectos finlandeses de JKMM conservaron hasta la chimenea original de 1936, ahora reutilizada como sistema de ventilación. Eso resume bien la filosofía local: nada se tira, todo se reimagina. Ese espíritu me atrapó también en Nolla, un restaurante que se vende como «alta cocina de cero desperdicio», y lo cumple: compostaje propio, ingredientes locales, menús de tres o cinco platos donde cada elemento cuenta. Pero lo que más me marcó fue el St George, el hotel revelación de Kämp Collection Hotels en la calle Yrjönkatu. No es solo hospedaje: es una experiencia de diseño donde los interiores de Nordic Light y Mirkku Kullberg juegan con tonos oliva y mármol de Santo Tomás, donde existe una «consultoría de sueño» basada en sensores bajo el colchón, y donde una pequeña tienda de Monocle espera junto al bar de los chefs Melasniemi y Gürs. Hasta la panadería de entrada libre tiene su propio Reading Room. Helsinki no inventa desde cero: reinventa con propósito, con esa sobriedad finlandesa que respeta lo antiguo mientras abraza lo futuro.