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De jardines secretos a mesas al aire libre, estas son las 20 terrazas más deseadas de Madrid este verano
Patios secretos, jardines botánicos y vistas monumentales para comer bien sin renunciar al aire libre.
Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 16 de julio de 2026

Restaurantes, hoteles y establecimientos de gastronomía presentan sus propuestas más atractivas con terrazas donde combinar excelente cocina con el disfrute del aire libre y las conversaciones pausadas.
Durante julio y agosto, la capital madrileña transforma su calendario culinario trasladando la actividad gastronómica hacia espacios al descubierto. Desde patios recónditos hasta jardines que permanecen ocultos a la vista, pasando por azoteas con perspectivas sobre monumentos emblemáticos, la experiencia de comer fuera no implica sacrificar calidad en los fogones. En esta temporada estival, los restaurantes más reconocidos de Madrid sitúan sus mejores servicios directamente en la calle. Te presentamos una selección.
Tras completar una renovación de varios meses, el proyecto de Grupo Arzábal en el Museo Reina Sofía inicia una nueva fase de actividad. Su amplio espacio exterior, organizado entorno a un mostrador y flanqueado por abundante vegetación, inaugura nuevas zonas temáticas manteniendo su principal atractivo: la continuidad en la preparación de platos. La oferta culinaria mezcla especialidades características de la marca junto con influencias del exterior, incluyendo opciones como tortilla de patata, ceviches variados, pastas italianas, hamburguesas o rape a la fritura. Es posible comenzar jornada con su línea desayunadora, compuesta por pancakes, huevos de distintas preparaciones y pan tostado, continuar tomando algo antes de comer y finalizar con una cena completa. Entre jueves y domingo, actuaciones de disc-jockey animan el ambiente nocturno. Precio medio: 45 €.
Dónde: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Entrada por Plaza del Emperador Carlos V, s/n.
Situado en el corazón del Madrid histórico, su patio ubicado en la calle Zorrilla funciona como un verdadero refugio en medio de la ciudad, gracias a la abundancia de plantas que crean una zona de tranquilidad. Aquí prevalece la cocina que ha consolidado a La Ancha como un referente generacional: preparaciones de herencia familiar y materia prima seleccionada, siendo especialmente notables sus croquetas de jamón, la ensalada de colas de centollo, la menestra tradicional, las lentejas guisadas, el escalope Armando o las tortillas cocinadas en caldo, además de creaciones vinculadas a lo que ofrece la estación como los espárragos de Navarra, la corvina acompañada de vegetales o el atún de parpatana marcado en la plancha. Precio medio: 55 €.
Más allá de las fachadas de este distinguido establecimiento hotelero, descansa uno de los jardines más refinados y discretos que posee Madrid. La propuesta que bajo el nombre de La Biblioteca dirige el chef Rafa Peña traslada su operativa al exterior presentando una oferta que varía según la época del año, donde la disponibilidad de ingredientes marca el compás. La combinación de tomates con aderezo de salpicón de bogavante es una de las creaciones representativas de estos meses, acompañada del pez limón a la brasa con su escabeche blanco de hortalizas o el arroz hecho en seco con bogavante. Para abrir el servicio, nada comparable a las ostras frescas, el profiterol decorado con caviar y crema agria o la ensaladilla preparada con buey de mar y caviar. Precio medio: 90 €.
El referente mundial en atún rojo de almadraba procedente de Barbate ha establecido su delegación madrileña dentro del jardín de una mansión ubicada en Salamanca. Bajo supervisión culinaria de Julio Vázquez, el espacio exterior permite experimentar prácticamente todas las variantes de este producto singular. La tosta de atún combinado con trufa, la gilda de tarantelo, el sashimi de ventresca "toro" aburi y el carpaccio de paladar servido con helado de lima y albahaca coexisten junto a platos que requieren cocción como las costillas de atún a la brasa, la ventresca bañada en salsa de miso y mostaza o el clásico atún en cebolla. Precio medio: 70 €.
En el interior del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid permanece escondido uno de los patios más acogedores de la zona central. Rodeado completamente de elementos vegetales, se despliega una propuesta culinaria de corte mediterráneo con un marcado acento hacia la tradición italiana. La temporada trae creaciones como la sopa tibia de tomate, apio y albahaca; la burrata acompañada de espárragos salteados, limón y avellanas o la combinación de espinacas con queso gorgonzola, speck, cebollas glaseadas y aderezo de pistacho. Permanecen en la carta clásicos como el vitello tonnato, los spaghetti cacio e pepe, los ravioloni elaborados con queso de cabra o sus variantes de pizza, incluyendo la versión con jamón de Parma, tomates cherry y aceituna kalamata. Precio medio: 40 €.
A corta distancia del centro y experimentando una temperatura sensiblemente inferior a la del resto de la metrópolis, la zona exterior del Lago de Mena vuelve a marcar tendencia en este período estival. Bajo la orientación gastronómica de Teto Bargueño, la selección de platos abraza una cocina que cambia con las estaciones, sabrosa y pensada para que varios comensales compartan los mismos platos. Aparecen en la oferta la ensaladilla rusa, los taquitos de bacalao rebozados en tempura con pimentón asado, la hamburguesa preparada con carne de vacuno envejecida y tacos de costilla acompañados de puerro crujiente, kimchi y salsa de aguacate que sintetizan su filosofía sobre la materia prima y el fuego como herramienta. La barra realizada en mármol y la propuesta de combinados de autor completan la experiencia cuando desciende la tarde. Precio medio: 50 €.
Dónde: La Finca Grand Café. Avda. Luis García Cereceda, 5. Pozuelo de Alarcón.
El espacio ajardinado del Palacio de Linares posee cierto carácter de lugar guardado, aunque se localiza en una de las plazas de mayor circulación de la ciudad. Envuelto en vegetación y con un ambiente de época colonial, ofrece una carta que se desplaza entre territorios españoles e iberoamericanos. Junto a sus conocidas patatas hojaldre con salsa brava de chipotle, la ensaladilla rematada con boniato asado y huevas de pez volador, los huevos trabajados con trufa, se suman creaciones como los tacos de pez mantequilla cocido en pibil, los camarones movidos en la parrilla, el pulpo marcado en las brasas acompañado de mojo rojo nikkei o la novedad de la temporada, una tostada de atún rojo, aguacate y cebolla marinada. Para beber, opciones como el pisco sour, el mojito de inspiración criolla o la margarita. Precio medio: 50 €.
Japón y Perú convergen en plena Castellana, en un espacio exterior que funciona desde el mediodía hasta hora avanzada. Los ceviches, nigiris, tiraditos y makimonos recorren la oferta bajo la coordinación de Juan Alfonso Urrutia y Jossefp Reyes en calidad de jefe de cocina. En estos meses cobran protagonismo los nuevos Gentei Limited II, una recopilación de especialidades no incluidas en el menú impreso, elaboradas con disponibilidades estacionales, como el Umi Tiradito o el Kani Taco. La velada puede proseguir en el Kero Bar, donde Julián Gómez diseña una selección de bebidas alcohólicas donde aparecen combinaciones como el Ikigai Sour o la Lúcuma Colada. Precio medio: 65 €.
En este restaurante que goza de las perspectivas más privilegiadas sobre la Puerta de Alcalá, la verdadera experiencia comienza en el plato. Su interpretación de la cocina mexicana rescata técnicas ancestrales tales como la nixtamalización aplicada al maíz, con la cual preparan diariamente sus tortillas, y los asados realizados sobre leña de encino. Entre sus propuestas fundamentales figuran los tacos, los ceviches, los aguachiles, las costillas adobadas con chile guajillo o la lubina aromatizada con mantequilla de chile y cítricos. La vertiente de bebidas no se queda en un segundo plano: más de doscientas cincuenta opciones de mezcales y tequilas junto a una respetable variedad de margaritas. Los viernes y sábados, bandas de mariachis y música en vivo completan la experiencia. Precio medio: 55 €.
Sombrillas de generosas dimensiones y elementos vegetales transforman esta terraza en uno de los espacios más sosegados de Chamberí. La labor culinaria de Carlos Fernández-Miranda se fundamenta en ingredientes de primera línea y en preparaciones destinadas a compartir entre comensales: croquetas de jamón con yema de huevo, gilda en su versión XXL, pimientos quemados con gamba de tamaño, o ternera de Asturias en forma de escalope. Durante los ratos de la tarde, sus Antojos de terraza incluyen tosta coronada de sardina y piparras, pincho elaborado con huevos de gallina y empanada rellena de bonito del Cantábrico. Precio medio: 50 €.
La terraza ubicada en el Hotel Fénix Gran Meliá despliega una oferta que funde bebidas alcohólicas con firma propia, tapa de sabor madrileño reinterpretadas con matices cosmopolitas y comidas con raíces mediterráneas cargadas de sabor. Como novedad en esta campaña estival, todos los viernes y sábados hasta entrada septiembre se ameniza la velada con actuaciones musicales en directo entre las nueve y las once de la noche. Precio medio: 50 €.
Bajo un paisaje vegetal de magnolios, rosales y un edificio residencial de época decimonónica, prepara sus platos Mario Sandoval. La carta renovada comienza reivindicando los momentos previos a la comida con una selección de gildas con sello personal y vermút. Después vienen creaciones como el salmorejo elaborado con mango, jamón y perlas de aceite virgen extra, el carpaccio de gamba roja condimentado con jalapeño y yuzu, las vieiras quemadas en la brasa o la ventresca de atún rojo marinada aplicando crema de tomate tostado. Espacio tiene también el arroz jugoso de rabo de toro, el rodaballo entero o el lechoncillo cocido lentamente. Los jueves, la propuesta incluye iluminación por velas. Precio medio: 75 €.
En el trazado de la Castellana, este espacio circundado de flora presenta una creación —bajo la autoría de Aitor Mena— que busca la inspiración en la costa mediterránea mediante platos que invitan al consumo compartido, tales como las croquetas de gamba de agua templada con su tartar, la tortilla elaborada con bacalao al pilpil o los canelones rellenos de centolla. Resultan igualmente interesantes la parpatana de atún rojo al oloroso, la lubina que pasa por la parrilla y su particular steak tártaro depositado sobre patata hojaldrada. Precio medio: 50 €.
Enclavada entre árboles de muchos años y amplios espacios ajardinados, esta finca ubicada en El Plantío presenta una propuesta donde el producto constituye la columna vertebral. Se abre el servicio en el territorio marino: navajas calentadas en la parrilla, coquinas, ostras o cigala completa de Huelva. Prosigue con tomates de temporada, ensaladilla rusa o tartar de salmón crudo. Los platos de arroz poseen un rol preponderante, al igual que los pescados sin criar como la lubina preparada bajo sal, el rodaballo capturado salvaje o el rape procedente del Cantábrico. Los viernes al anochecer, se suma música ejecutada en directo. Precio medio: 65 €.
Se trata de uno de los patios más codiciados de nuevo cuño en la zona de Salamanca, que ofrece servicio desde la primera comida hasta la cena bajo orientación de Mario Valles, cuya mirada se dirige hacia los bistrós continentales sin descuidar las recetas españolas y mediterráneas, incluyendo croquetas, ensaladilla rusa, jamón de cerdo ibérico o una hamburguesa a la par que propuestas más livianas y contemporáneas. El lugar está concebido para variar su atmósfera conforme avanza la jornada: desayunos tranquilos, comidas bajo el cielo abierto, bebidas al atardecer y servicios nocturnos rodeados de vegetación. Precio medio: 65 €.
En este retiro elegante y de corta extensión alejado del estrépito de la Castellana, el fuego de la cocina adquiere protagonismo los jueves de estío mediante el Menú Brasas, propuesta colectiva de varias preparaciones ideada por el chef Miguel de la Fuente. El itinerario, amenizado por un técnico de sonido, arranca con pan campesino y mantequilla ahumada, seguido de criollo marcado en el fuego acompañado de mayonesa de chimichurri y aguacate, tomates frescos y carpaccio de picaña envejecida sazonado con aderezo vitello tonnato. La estrella es un chuletón de aguja de setecientos gramos servido con patatas ratte y pimientos tostados. El conjunto contiene postre y una botella de Ercavio Tempranillo 2023, disponible únicamente los jueves de diecinueve treinta a veintidós treinta horas. También hay acceso a servicio a la carta. Precio: 65 € el Menú Brasas.
Son contadas las terrazas que ofrecen beber de una bodega excepcional mientras se contempla la Puerta de Alcalá. Berria acaba de conquistar el Grand Award otorgado por Wine Spectator, convirtiéndose en la tercera institución española en recibir este reconocimiento supremo de estos galardones. Esta distinción nace de su colección de más de tres mil referencias diferentes y una selección de cien etiquetas disponibles al consumo por copas, supervisadas por el experto Mario Ayllón. La faceta culinaria, bajo mando de María Mena, se construye sobre ingredientes de calidad contrastada y está concebida como acompañamiento perfecto de ese extraordinario catálogo de bebidas, desde los momentos del aperitivo pasando por comidas tranquilas o cenas desenfadadas. Precio medio: 65 €.
La temporada de máxima actividad en la costumbre del vermut coincide con la llegada del calor y la proliferación de espacios exteriores. Hermanos Vinagre ha elevado el encurtido, la conserva y la barra de corte tradicional a la categoría de fórmula gastronómica de éxito. Sus gildas variadas, los boquerones en vinagre, las anchoas sobre mantequilla, los mejillones macerados en escabeche, la ensaladilla rusa y el indisoluble maridaje de anchoa con boquerón demuestran que la sofisticación no siempre es requisito cuando se dispone de materia prima que funciona. Todo servido junto a un vermut bien refrigerado. Precio medio: