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De norte a sur: estas son las 12 heladerías artesanas de España que no te puedes perder
Doce templos artesanales del helado español donde la tradición italiana y la innovación conviven.
Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 29 de mayo de 2026

Tradición, sabor y pasión: estos son los tres pilares sobre los que se construye un helado de verdad. Descubre algunos de los mejores.
Cuando llega el calor estival, el helado se posiciona como el postre predilecto en las mesas españolas. Conforme a un estudio de Just Eat, un 85% de los consumidores lo incorpora a su dieta durante la época de más temperatura. Sin embargo, este producto refrescante no limita su reinado a los meses de verano: también en invierno obtiene numerosos adeptos, gracias a que España experimenta un crecimiento notable en la oferta de establecimientos que priorizan la calidad, los procedimientos artesanales y la innovación en sabores. Estos son doce negocios heladeriles que merecen tu atención en esta campaña.
Con raíces profundamente argentinas, cuenta con tres puntos de venta en Madrid (Malasaña, Plaza de España y Chueca). Su producción diaria acontece en un taller ubicado en Carabanchel equipado con maquinaria de procedencia italiana, rechazando cualquier ingrediente prefabricado y seleccionando leche ecológica de origen cercano. Representa el legado que Hernán Rodríguez Oviedo dedica a su progenitor, Toto, un reconocido maestro heladero argentino que lleva ejerciendo desde 1972. En los espacios comerciales fusiona esa riqueza heredada con ingredientes certificados y metodologías de elaboración manual. "Hemos lanzado una línea de paletas. Se llaman PBH (Palito Bombón Helado), y ya hemos sacado tres sabores: vainilla y chocolate intenso, almendra y chocolate con leche y New York Cheesecake. En breve lanzaremos un cuarto sabor: palomitas, toffee y chocolate gold ", confesa Hernán. "Tenemos también un sabor nuevo que está ganando rápidamente muchos fans, el stracciatella de plátano, a base de helado de plátano con trocitos de chocolate intenso". Tarifa: a partir de 3,50 euros.
El concepto que vertebra esta heladería madrileña descansa sobre el helado artesanal, ecológico, sin gluten, sin azúcar que se haya añadido posteriormente y adaptado para consumo vegano. Elba, responsable del proyecto, se dedica escrupulosamente a cada aspecto y prepara sus productos empleando bases confeccionadas a diario partiendo de materias primas íntegras y conos sin derivados animales. Para esta temporada estival comenta que el producto más comercializado es el helado artesano de una sola bolita, seguido de las bebidas de horchata en sus diferentes formatos. ¿Cuáles brillan más entre los consumidores? Pistacho, chocolate de amargor acentuado, kéfir con higos, mango, fresa, ron con pasas y su buque insignia: el de chocolate acompañado de ron y whisky. En lo tocante a opciones veganas, resultan especialmente solicitados el de chocolate con un 70% de cacao, el combinado de chocolate con avellanas, el de limón con albahaca, el de té chai y el de mango. Tarifa: desde 2,50 euros.
Proseguimos en la capital madrileña para conocer esta propuesta de helados artesanos con presencia en seis locales, fundada en 2013 tras un desplazamiento a Oriente. Carmelo Rodríguez y Carlos Sotomayor son los creadores del que comúnmente se denomina como helado "a la plancha". Se fabrica mediante procedimientos artesanales en su obrador propio, siendo su rasgo diferencial que "después lo trabajamos en una plancha de frío de cuarzo en la que se añaden toppings como caramelo, miel, frutas frescas, cookies y otros que hacemos también nosotros", explican ambos. Los productos que concentran mayor demanda incluyen: el sorbete de sandía, el pistacho, el coco y el brownie. Tarifa: desde 3 euros.
Desde que inauguró sus puertas en 2020, Maison Glacée se ha establecido como un referente indiscutible en la elaboración artesanal de helados en Madrid, combinando herencia, excelencia e imaginación en partes iguales. "Uno de los elementos que nos distingue es nuestro icónico cucurucho artesanal, elaborado a mano cada día para asegurar su frescura y crocancia", señalan desde la compañía. Dentro de su catálogo de bestsellers encontramos el pistacho & amarena, que une la finura y profundidad del pistacho con el carácter dulce y agridulce de la cereza amarena; el de avellana piamontesa, confeccionado con este ingrediente procedente de aquella región italiana, y el puro Venezuela, derivado de cacao de dicha nación con un 90% de pureza. Entre lo más reciente, han sumado "sorbetes refrescantes como el de maracuyá, el de mandarina y el de mojito". Tarifa: desde 4 euros.
Fundada por Natalia Morales y Javier Ezquerro, su misión reside en transportar hasta la ciudad el auténtico ambiente de las islas griegas. Comercializan con orgullo el legendario yogur griego puro transformado en helado, "elaborado de manera artesanal a base de la receta tradicional, con la mejor leche y kéfir como materias primas de excepción". El resultado final es un helado que sorprende por su textura aterciopelada y su acabado suave, disponible en tres formatos diferentes y con más de veinte acompañamientos alternativos. Circula la noticia de que Dua Lipa frecuentó uno de estos locales madrileños. Entre los más buscados en esta estación se hallan el sorbete de cereza, el de arándanos y el de pistacho; para aquellos de paladar goloso, el de chocolate con sal que, conforme explican sus propios gestores, "esta última realza el sabor del chocolate haciéndolo más intenso todavía". Tarifa: desde 4 euros.
Constituye un proyecto de índole familiar que se propone fabricar y ofrecer los reconocidos helados artesanales italianos excluyendo cualquier conservante y trabajando con ingredientes de primer nivel, la mayoría transportados directamente desde regiones italianas. Entre sus ventas más fuertes persistem el de dulce de leche; el de pistacho, galardonado en múltiples ocasiones; el de limón y el de mango, si bien este año se incorporan tres nuevas opciones que prometen éxito: "el Cocco Artico con coco, chocolate blanco y miel con dulce de leche y merengue crujiente; el Caramello Salato con caramelo cremoso con sal marina y el de Sinfonia di Agrumi, una mezcla de pomelo, limón, naranja y mandarina". Tarifa: desde 3,90 euros.
Enteramente artesanal, la marca funciona en seis espacios dentro de Madrid (dos situados dentro de galerías comerciales). La confección de sus helados se fundamenta en ingredientes de elevada categoría, tales como los productos lácteos extraídos de las zonas montañosas madrileñas o los frutos secos italianos. Entre sus creaciones recientes figuran el Spritz de fresa con un matiz cítrico; el cremino torinese estructurado en capas de chocolate blanco, lácteo y crema de avellanas; la piña con toque de menta fresca y el cri cri 3 en raya (una reinterpretación lúdica con tres pequeños conos envueltos en chocolate belga ubicados en una base singularizada al modo del juego clásico). Tarifa: desde 3 euros.
Dónde: Joaquín Bau, 1; Príncipe de Vergara 266 y cuatro locales más en Madrid; bibiebibo.es.
Nos desplazamos hasta Barcelona para presentar esta heladería establecida por un grupo de compañeros. "Nació de cuatro personas, una amistad y de una idea tan simple como poderosa: hacer helado como se hacía antes, pero con una marca que lo contara como nunca. Creemos en esta combinación: tradición y creatividad, técnica y emoción. Esa mezcla de oficio y de visión, de lo artesanal y lo contemporáneo", relata Bárbara Bruno, integrante del equipo de socias. Para conseguirlo fabrican sus helados recurriendo a ingredientes locales, aplicando técnicas pausadas y fórmulas auténticas que descartan aditivos y soluciones expeditivas. "Sólo fruta fresca, leche, frutos secos y el tiempo que haga falta para que el sabor sea el protagonista", completa Bárbara. Durante este verano, destacan en ventas el de vainilla coronado con granizado de pistacho y el sorbete de naranja con un toque mentolado. Tarifa: desde 2,90 euros.
Este negocio heladero oriundo de Alicante, impregnado de espíritu mediterráneo, pertenece a un colectivo familiar y tuvo su origen como laboratorio de producción artesanal que comercializaba ambulantemente hasta que, "en 2013, dimos el salto con el nacimiento de Heladerías Cassata". Gestiona dos tiendas bajo su marca (con sede en Elda y Alicante) y otras dos operadas bajo sistema de franquicia (situadas en Villena y Toledo). ¿Su consigna empresarial? "Innovamos sin perder la esencia de nuestros antepasados", puntualizan. Su notoriedad se debe a que presentan un contenido reducido en grasa y se adaptan al consumo vegano, incorporan un porcentaje significativo de proteína, con base acuosa e ingrediente principal única y exclusivamente frutícola, "y los chocolates, siempre con los mejores ingredientes belgas", aclaran. Tarifa: desde 4 euros.
Nos desplazamos hasta Logroño, hacia esta heladería de carácter clásico, en donde cada etapa de la fabricación recibe una dedicación absoluta. Su responsable, Fernando Sáenz, respalda esta excelencia exhibiendo distintos reconocimientos, siendo el más reciente el otorgado por la Academia Internacional de Gastronomía bajo el título Prix au Chef Pâtissier 2025. Bajo denominaciones evocadoras, los sabores que arrastran mayor interés son Sombra de Higuera, Paseo de Verano, Lías de vino blanco envejecido en roble o Mandarina Shikwasa, aunque también gozan de popularidad opciones como la crema de limón coronada con aceite de Alfaro o el yogur sazonado con hierbaluisa y notas cítricas. Tarifa: desde 2,50 euros.
Ideada por el maestro pastelero Jordi Roca conjuntamente con su compañera de vida, Alejandra Rivas, sus helados artesanos nacen de una propuesta elemental y al mismo tiempo imaginativa. Junto a su ciudad natal de Girona, la empresa dispone de sucursales en Barcelona y Madrid (dentro del mercado de San Miguel). El sabor de chocolate mantiene su posición como uno de los favoritos del público, tal y como reconoce el mismo Jordi: "Todo un clásico que lleva con nosotros desde el primer día, elaborado a base de chocolate artesanal de Casa Cacao Girona". En la temporada actual, lo acompañan con adiciones de peta-zetas, galleta de chocolate y un baño de chocolate. Tarifa: desde 3,25 euros.
Clausuramos nuestro recorrido nuevamente en Madrid, lugar donde hace pocas semanas ha comenzado su actividad en el distrito de Chamberí este negocio heladero artesanal con influencias del Mediterráneo. Para ello trabaja con productos de cosecha actual. Su declaración de intenciones es directa: "Cada helado es una obra de arte que busca sorprender", comenta su gestor, el argentino Julián Santiago Muguerza. Los que despiertan mayor entusiasmo son el de pistacho, el de chocolate y el de fresa. Tarifa: desde 3 euros.
Dónde: Plaza de Santa Bárbara, 6, Madrid; colossogelato.com.