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Artículo· Gastronomía

Descorchify, cómo “descorchar” 1.500 clientes y más de 12.000 botellas en solo un año

Tres emprendedores que decidieron vender vino sin pretensiones consiguen 12.000 botellas vendidas en su primer año porque apostaron por lo contrario al postureo.

Por Estefanía Ruilope · Condé Nast Traveler · 25 de abril de 2023

Lee el artículo original en Condé Nast Traveler

Lo que más me fascinó de Descorchify es descubrir cómo tres personas que venían de sectores completamente distintos —cosmética, fitness y servicios legales— identificaron un problema que casi nadie enuncia así: el vino está rodeado de pretensión innecesaria. María Martínez, Pascual Drake y Luis Gosálbez simplemente decidieron crear «el lugar donde a nosotros nos gustaría comprar vino», y esa humildad inicial parece haber sido su mayor activo. Me llamó mucho la atención que no tengan un comité de cata ni expertos enólogos, sino que confíen en sensaciones compartidas entre amigos: si a ellos les funciona una botella en una comida, en una película o en una barbacoa, algo les dice que también funcionará para sus clientes. Eso es empatía pura, no know-how pretencioso. En doce meses movieron más de 12.000 botellas entre 1.500 suscriptores pagando 35,90€ mensuales, y lo más revelador es que éxitos como Místicos (un garnacha de Daroca) o Evaristo (un vino portugués de apenas 5€) llegaron porque alguien en una bodega los conocía o porque una recomendación casual los cruzó en su camino. Ahora tienen tienda online porque sus propios clientes se lo pidieron, no porque lo planearan desde el principio. Esa capacidad de escuchar sin egos me parece rara en emprendimientos tan acelerados, especialmente en un sector donde sobra la pose y falta la verdad. Lo que se llevan es que consiguieron algo más difícil que un modelo de negocio exitoso: despojar el vino de la solemnidad que lo ahoga.