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El creador de la sastrería que ambiciona el «armario perfecto» y que ha vestido a Pablo Alborán, Leiva o Marcos de Quintos

Juan Terrer convirtió un impulso emprendedor en TomBlack, la sastrería que viste a artistas y ejecutivos con la filosofía del armario pensado.

Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 12 de febrero de 2024

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Conocí la historia de Juan Terrer cuando buscaba entender cómo alguien sin formación en moda llegaba a construir una marca tan sólida en la sastrería a medida. Lo que me sorprendió no fue tanto el éxito de TomBlack —eso está ahí, con 15.230 clientes y más de 52.000 prendas confeccionadas—, sino cómo la empresa nace de un error: estudiaba Derecho sin ganas, se topó por casualidad con un plan de negocio sobre vender trajes por internet y, sin saber nada, pidió un crédito de 40.000 euros. El primer año casi desaparece, le quedan 8.000 euros, pero su amigo José Manuel Esclapez entra como socio y el rumbo cambia. Lo que más me interesó es su obsesión por el perfeccionismo y la cautela. No cree en los excesos ni en marketing ruidoso; prefiere el trato directo con cada cliente, lo que explica esa comunidad extraordinariamente leal. El catálogo ahora tiene más de 300 productos personalizables, desde trajes formales hasta bombers casuales, porque entiende que los tiempos han mutado y la sastrería ya no es solo rigidez. Los nombres que visten sus prendas —Marcos de Quintos, Pablo Alborán, Leiva— no llegaron por contratación de influencers, sino por encuentros orgánicos. El abrigo de Leiva en la portada de un álbum resume su filosofía: ayudarse sin cálculo. Este año prepara algo llamado «armario perfecto» junto a Uecko, una apuesta por conocer al cliente en profundidad y apostar por sostenibilidad. Lo que me quedó es que Terrer representa esa rara especie de emprendedor que no confunde crecimiento con ruido, que construye desde la paciencia y que cree que el mejor marketing es simplemente hacer bien lo que haces.