Entrevista· Bienestar
El creador del 'wellness' urbano más comentado de Madrid y que aspira a cambiar el concepto del bienestar: "Aquí no se viene a posar, se viene a respirar"
Tono Mandly trae a Madrid el concepto de bathhouse que descubrió en Manhattan: un espacio donde desconectar de verdad es posible.
Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 13 de noviembre de 2025

Conocer a Tono Mandly fue descubrir a alguien que rechazó el camino seguro —Arquitectura con matrícula de honor— para perseguir una obsesión nacida en Manhattan. A los 30 años, este emprendedor ha construido Riela después de una trayectoria azarosa: una marca de tirantes con 18 años, China sin idioma, México, Nueva York y un paso por Y Combinator. Lo que realmente me intrigó fue su obsesión por los bathhouses de Nueva York, donde pagaba 80 dólares semanales para hacer sauna, inmersión en agua fría y té. No era lujo ocasional, sino ritual. Eso lo trajo a Madrid y lo obsesionó: visitó 105 locales antes de abrir Riela en Apodaca. El concepto es radical en una ciudad acelerada como la nuestra: sin móviles, sin tratamientos de spa convencionales, solo temperatura, vapor y silencio. El nombre viene de la infancia, de su padre antropólogo hablándole de la riela, ese reflejo de la luna en el mar. Una metáfora perfecta. Lo que más me sorprendió fue escucharle decir «aquí no se viene a posar, se viene a respirar» con una convicción que sugiere que esto va más allá de un negocio. Directores de cine, modelos, diseñadores: gente que sabe de lujo pero busca solo calma. Mandly quiere abrir diez más en tres años, empezando por París y Milán. Admitió que estar solo al frente duele, pero cuando ve a alguien salir con otra cara, piensa que merece la pena. Eso es todo lo que necesitaba saber de él.