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Entrevista· Lifestyle

El joyero que 'creció' con Tous y brilla hoy con sus piezas a medida: "Lo ideal no es ser el mejor, sino ser diferente"

Treinta años creando joyas únicas en Madrid: el joyero que eligió ser diferente antes que perfecto.

Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 18 de diciembre de 2024

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Conocer a Isidoro Hernández fue descubrir cómo alguien que de niño soñaba con ser dibujante termina siendo joyero de referencia en Madrid sin haber planeado exactamente ese camino. Lo que más me fascinó fue su claridad sobre algo que muchos nunca alcanzan: la diferencia radical entre ser el mejor y ser diferente. Ese es el eje de su carrera, una frase que él mismo resume como su mantra profesional. Tras treinta años en el oficio, este artesano sigue operando desde la calle Claudio Coello, aunque migró de tienda a estudio privado hace años, y es precisamente esa transformación la que refleja su verdadera vocación: las joyas personalizadas, aquellas que nacen de conversaciones de dos horas donde funciona un poco como psicólogo, preguntando sobre colores, estilos de vida, formas de existir. Su paso por Tous bajo la tutela de Marta, a quien considera su hada madrina, fue el trampolín que necesitaba, pero lo interesante es que supo cuándo marcharse para crear algo propio. Hoy vende recurso, no ocasión: sus clientes no esperan cumpleaños ni aniversarios, compran porque descubren que necesitan algo que no existe. Me quedó en la cabeza la anécdota de aquel 4 de febrero a los 27 años abriendo su primera tienda con una obsesión casi supersticiosa por que fuera un día soleado en Madrid, y cómo esa mañana radiante se tradujo en ventas navideñas. Treinta años después, ya no fantasea con locales de cuatro plantas; ahora elige sus trabajos sin prisa, con la libertad creativa que solo da saber que eres diferente y que eso es exactamente lo que la gente busca.