Artículo· Gastronomía
El reconocido repostero francés Nicolas Rouzaud trae a Madrid sus famosas tartaletas de frutas y milhojas de vainilla por tiempo limitado
Descubrí en Madrid al pastelero que obsesiona con la fruta de temporada: Nicolas Rouzaud trae su rigor francés a Flor y Nata hasta octubre.
Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 4 de octubre de 2025

Cuando Nicolas Rouzaud habla de la fresa salvaje inglesa que dura apenas tres semanas, entiendes que estás ante alguien para quien la repostería no es un oficio sino una religión. Lo que más me cautivó de esta colaboración limitada en Madrid es precisamente eso: la intransigencia. Este tipo viajó en junio solo para visitar mercados madrileños, para tocar frutas, para entender qué había disponible. Luego volvió con sus creaciones adaptadas, con higos en su punto de madurez y manzana recién llegada, porque para él "la clave es estar al día de las frutas del momento". No es casual que reconozca a Jordi Roca cuando habla de creatividad española, o que note inmediatamente nuestra obsesión con la almendra. Después de ocho años en Le Bristol aprendiendo técnica y texturas, después de fundar sus propias casas de alta pastelería en Londres y Doha, después de dirigir la pastelería de The Connaught, Rouzaud sigue pensando como ese chico de dieciséis años que se enamoró de una profesión ayudando al panadero de su pueblo. Sus tartaletas de frutas, ese milhojas de vainilla con salsa de avellana y caramelo, ese entremet de pera que probará quien vaya a Flor y Nata hasta el 15 de octubre, no son postres bonitos: son lecciones sobre paciencia, sobre saber esperar al momento exacto, sobre no conformarse con lo congelado cuando existe lo fresco. Hay algo que dijo casi de pasada que me quedó grabado: "supongo que será otro de mis tocs", bromeaba sobre su manía de probar cada tartaleta de fresa que ve. Esa obsesión es exactamente lo que enseña cualquier maestría de verdad.