Entrevista· Bienestar
La economista que lidera la tecnología cosmética española: "He financiado mi empresa a pulmón, invirtiendo lo que vendía en ingeniería"
Blanca Miñano pasó de la banca a revolucionar la belleza española con tecnología de uso doméstico, financiando todo sin inversores externos.
Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 22 de abril de 2025

Conocer a Blanca Miñano fue descubrir que en España también hay emprendedoras que no necesitan inversores para levantar un negocio tecnológico relevante. Ella venía de Santander y Mutua Madrileña, de ese mundo corporativo que parece blindar tu futuro pero que, en su caso, se convirtió en trampolín hacia algo completamente distinto. Todo comenzó con una amiga en Shanghái y un dispositivo en una maleta que despertó su curiosidad. Lo que me sorprendió no fue solo que identificara un mercado desatendido en España—mientras Asia y Estados Unidos ya dominaban la tecnología cosmética—sino cómo decidió no conformarse con distribuir marcas ajenas. Cuando SeedRocket aceleró su proyecto, facturaba más que cualquier otro participante sin haber recibido un euro de inversión externa. Eso es oro puro en una época donde todos hablan de pitch decks y rondas de financiación. Su marca, Skinvity, nació con dos productos que suponían genuinas innovaciones: una máscara de silicona con accesorio para cuello (2023) y después PressTech, un pantalón de presoterapia galardonado. Lo que más me gustó fue entender su obsesión por educar y crear comunidad—pop ups, masterclass, directos semanales, pruebas en casa durante dos días—frente a solo vender. Admitió sin rubor que al principio contestaba mensajes de Instagram a las dos de la madrugada temiendo perder una venta, y que reinvertía todo lo que ganaba con la distribuidora en ingeniería para sus propios dispositivos. Esa determinación de financiarse a sí misma, de no dilatar su capital ni ceder control, es lo que define a los emprendedores que logran algo duradero.