Magazine

Guía· Hoteles

La mujer que convirtió su pasión por los hoteles en todo un universo creativo: de la 'guía' de alojamientos únicos a la 'concept store' infantil de Chamberí que creó para hacer comunidad

Natalia Suárez transformó su obsesión por hoteles con personalidad en un imperio que abarca desde guías de viaje hasta una tienda infantil en Chamberí pensada para crear comunidad.

Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 30 de marzo de 2026

Lee el artículo original en El Mundo

Lo que más me cautivó de la historia de Natalia Suárez no es solo que haya construido varios negocios alrededor de sus pasiones, sino la honestidad con la que cuenta cada giro. Colombiana que llegó a Barcelona y luego a Madrid, pasó años en el sector textil convencida de que algo no encajaba. Entonces descubrió su verdadero territorio: los hoteles con alma, esos lugares que merecían ser documentados y compartidos. Hotel Weekend nació como una plataforma que hoy parece obvio—guías de viaje curatoradas, invitaciones a arquitectos y chefs para que revelaran sus direcciones secretas—, pero ella lo hacía cuando Instagram aún no estaba saturado de ese contenido. Lo que más me interesó fue cómo la pandemia la obligó a detenerse justo cuando esperaba su primer hijo, y cómo convirtió esa pausa en la oportunidad de escribir el libro que nadie le publicaba. Lanzó una preventa pidiendo 40.000 euros para la impresión y la gente respondió. Hoy va por la cuarta edición y distribuye desde Copenhague. Pero lo verdaderamente revelador llegó después: Museum of Mini, su tienda infantil en Chamberí que suena pequeño hasta que comprendes que es un acto de generosidad disfrazado de negocio. Como mamá extranjera sin abuelos aquí, sintió la soledad de la maternidad en una ciudad que no era la suya, así que creó un lugar donde otras madres no tuvieran que sentir lo mismo. Talleres, círculos con psicóloga, musicoterapia, un playroom donde puedas tocar y oler la experiencia, no solo mirar. Cada proyecto de Natalia es en realidad una respuesta a algo que le faltaba, un hueco que ella misma experimentó. Eso es lo que la diferencia: no inventa negocios desde el escritorio, sino desde la vida vivida.