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Artículo· Gastronomía

La pareja de 'influencers' que endulza el barrio madrileño de Chueca con su pastelería Casto, donde también triunfa el café de especialidad

Dos emprendedoras sin oficio rosquillero descubren en Chueca que el café de especialidad y la pastelería artesana pueden ser un proyecto de pareja de verdad.

Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 18 de septiembre de 2025

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Lo primero que me sorprendió de esta historia es que Sara Giménez y Sofía Bustin llegaran a Madrid en febrero del año pasado sin la menor idea de cómo hacer un cruasán, y que un año después dirijan una pastelería tan consolidada en Chueca que ya planean escuela de repostería y una segunda ubicación. No es una narrativa de expertos que lo tenían todo claro desde el principio, sino de dos personas que simplemente se aburrían sin conocer a nadie en la ciudad y decidieron recorrer cafeterías hasta encontrar la que les faltaba. Esa pequeña frustración las llevó a ocupar el hueco que el barrio parecía pedir a gritos. Lo que más me intriga es cómo la presencia de una amiga francesa llamada Aline fue crucial para desbloquear la operativa; ellas mismas reconocen que sin esa ayuda posiblemente se hubieran echado atrás viendo la complejidad real del negocio. El hecho de que bautizaran su cruasán con el nombre de Aline en honor a esa contribución habla de gente que no olvida quién las ayudó en los momentos clave. Sofía cuenta sus primeros días con humor desarmante: cafés malos, vecinos pacientes, y la certeza de que nadie nace sabiendo. Eso es lo que me lleva a creer en este proyecto más que cualquier cifra de ventas. La parte más reveladora llega al final, cuando mencionan que viajaron a Londres para estudiar el sector, porque la repostería no es solo meter harina en el horno, sino entender qué experiencia quiere la gente. Un taller donde hacer croissants tomando vino con amigas no es pastelería: es terapia. Eso que ellas persiguen, ese acercamiento de la repostería a través del ocio y la desestresión, es lo que distingue un local de moda de un negocio que durará.