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Entrevista· Bienestar

La pionera de la cosmética nicho que hizo de Madrid su laboratorio creativo entre princesas y celebrities: "La belleza también se piensa"

Descubrí cómo una empresaria española transformó su obsesión por la belleza en una marca de neurocosmética que hoy atiende a la realeza desde un spa en el Rosewood.

Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 16 de octubre de 2025

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Claudia de Paolo es de esas personas cuya vocación es tan evidente que casi parece ingenuo preguntarse si ha dudado alguna vez. Crecida entre mujeres que la usaban como su peluquera personal en cada celebración, vio claro desde niña que aquello no era frívolo, como creía su padre empresario, sino un lenguaje en sí mismo. Lo que más me fascinó al conocer su historia es que no llegó a la cosmética nicho por moda, sino porque literalmente creó ese mercado en España hace más de dos décadas, cuando en Jorge Juan abrió la primera boutique de belleza de autor del país. Mientras otras personas después levantaban empires copiando fórmulas, ella construyó algo más sólido: una reputación de guardiana de marcas, de alguien que protege la integridad de lo que representa. Pero el giro que más me conmovió fue personal. Un diagnóstico precoz de cáncer de mama y el daño capilar que dejó la quimioterapia le hicieron descubrir un vacío: no existía un producto que realmente cuidara el cuero cabelludo enfermo como el tejido vivo y sensible que es. De ahí nació Claudia de Paolo, su propia marca, y con ella la Awareness Cure, una fórmula que mezcla meditación, técnicas de respiración y activos científicos. Lo que realmente me quedó grabado fue esa frase suya: «La belleza también se piensa». No es solo filosofía bonita; en su cabina del Rosewood Villa Magna lo aplica como método. A los 35 años de carrera, con princesas y celebrities entre su clientela, ella sigue definiéndose por lo invisible: hacer sentir bien a alguien. Eso es lo que diferencia a quien solo vende productos de quien construye un legado.