Artículo· Gastronomía
Los mexicanos tras el helado griego (con versión de Dua Lipa incluida) que está dando la vuelta al mundo
Natalia y Javier vendieron todo para traer a Madrid el helado griego que les enamoró en Grecia, y en dos años han firmado 167 franquicias en 16 países.
Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 10 de julio de 2025

Lo que me fascina de Myka no es solo que hayan construido un imperio de helado desde cero en apenas dos años, sino cómo Natalia Morales y Javier Ezquerro tomaron una decisión que roza lo temerario: vender todo, dejar México atrás y aterrizar en Madrid sin casa, sin escuela para sus hijas, sin un plan B. Esa clase de apuestas raramente salen bien, pero ellos tenían dos cosas a su favor: los conocimientos de repostería francesa de ella (formada en Cordon Bleu, con 50 puntos de venta de Le Macaron en México) y una fijación obsesiva por algo tan simple como un yogur griego que probaron en una olla de barro durante un viaje. "Miré a mi marido y le dije: vamos a hacerlo", cuenta ella, y eso fue suficiente. Lo que me llamó la atención es cómo convirtieron ese impulso romántico en arquitectura: 150 variedades de yogur, investigación rigurosa de porcentajes de grasa, un topping de baklava deconstruido con su propia interpretación. Y luego está el timing: el primer día sin ni siquiera luz en el local de Ortega y Gasset, abriéndose paso entre clientes porque se viralizaron en TikTok, y luego el helado de Dua Lipa con aceite de oliva y sal que explotó en redes. Ahora tienen 167 franquicias en 16 países, duermen con el móvil encendido recibiendo llamadas de México a las tres de la mañana, y planean París. Lo que más me queda es ese contraste entre lo que parece una decisión loca y lo que resultó ser la decisión exacta en el momento exacto: dos personas que confiaron en su instinto más que en la lógica, y el mercado les premió por ello.