Magazine

Entrevista· Viajes· Hoteles· Gastronomía

Magos del spa de lujo y cuidadores del rostro de actores y actrices: "Ayudamos a desconectar en momentos de tensión y nervios"

María y Romain transforman el cuidado de lujo en un spa urbano sin hospedaje, atendiendo a rostros famosos en festivales.

Por Estefanía Ruilope · El Mundo · 30 de junio de 2026

Lee el artículo original en El Mundo

Pareja tanto en lo profesional como en lo personal, María Casado Paradas y Romain Laquiez provienen del sector hotelero de categoría. Hace años tomaron la decisión de fundar «el spa de un hotel, pero sin hotel». De este modo surgió Wellness Boutique Experience, establecido en el corazón de las Salesas, que está próximo a celebrar una década de existencia. María transitaba por la dirección de establecimientos hoteleros cuando descubrió el mundo del spa en Andorra, casi de manera casual, al ocuparse de coordinar sesiones para su clientela más selecta.

Romain, oriundo de París, también recorrió hoteles de cinco estrellas en lugares como Tailandia, las islas del Caribe, Sevilla e incluso San Sebastián. «La gestión de un spa se parece muchísimo a la de un hotel boutique», comenta María. Ambos funcionan de modo complementario: ella posee ese carácter creativo y dinámico; él aporta rigor en la gestión, la planificación y la reflexión. «Somos tan diferentes que a mí me falta la parte de María y a María le falta la mía», señala Romain. Esta sinergia fue el detonante para impulsar un proyecto independiente, levantado literalmente desde la nada.

Tanto en territorio francés como español completaron su formación en quiromasaje, osteopatía, técnicas de drenaje, tratamientos estéticos faciales y procedimientos manuales especializados. «Sabíamos lo que queríamos montar», recuerdan. Su propósito resultaba inequívoco: replicar el estándar de atención de un establecimiento de máxima categoría dentro de una clínica ubicada en entorno urbano, buscando efectos verificables. «Buscábamos ese detalle de hotel, pero con aparatología, seguimiento, mucha mano y tratamientos que funcionen». Al trasponer la puerta, se modifican los zapatos, se cuida meticulosamente la luminosidad, se mantiene el silencio, se controla la climatización y se cuidada cada movimiento. Nada ocurre por casualidad, pues proceden de una formación en hotelería rigurosa.

Su tratamiento más solicitado recibe el nombre de Combo, renombrado por ciertos pacientes como World Experience: trabajan simultáneamente el cuerpo y la cara, con cuatro manos interviniendo al mismo tiempo, incorporando drenaje y masaje facial especializado. «El tratamiento está enfocado al momento. No hay dos iguales», detalla Romain. Y ese «momento» puede tratarse de una premiere de cine, una actuación musical en directo o una habitación de hotel durante la ebullición de un certamen cinematográfico. Porque lo que verdaderamente les distingue es su actividad paralela: la de esteticistas que viajan constantemente acompañando a celebridades del cine y la música, algo que comenzó de manera casi fortuita durante los Premios Goya celebrados en Valladolid, cuando varios de sus ilustres pacientes solicitaron recibir atención en esa ciudad. María actuó con seguridad: contactó con la dirección del hotel, reservó una habitación, metieron la camilla portátil en el automóvil y se desplazaron hasta allá. «Nos fueron recomendando y, de repente, ya no había hueco para más».

Posteriormente llegarían las experiencias en Cannes, San Sebastián y Málaga, donde funcionaron como socios oficiales durante una quincena de días, atendiendo a un amplio elenco de profesionales del cine. Respecto a identidades, guardan silencio: la reserva es parte de su identidad corporativa. «Lo que más valoran es que no hablemos de ellos. Es un momento íntimo», explican. Frecuentemente firman documentos legales con cláusulas de secreto que alcanzan varias páginas; en otras ocasiones simplemente prevalece el criterio responsable. «Sólo podemos estar agradecidos. No necesitamos contarlo todo». Dentro de esos espacios cerrados su labor trasciende lo superficial.

«Ayudamos a desconectar en un momento muy potente. Unos estrenan película, otros reciben un premio, otros salen al escenario para dar un concierto. En todos ellos hay nervios, tensión y emoción. El cuerpo se drena, la espalda se suelta, el rostro se ilumina y el sistema nervioso baja revoluciones. Se levantan de la camilla y es como: 'guau, estoy plena'».

Su estrategia se fundamenta en la personalización. «Leemos la piel y el cuerpo sobre la marcha. Si vemos que una persona no está para recibir una técnica, cambiamos». María enfatiza mucho la interacción entre la dermis, los estados emocionales y la armonía personal: «Puedes comer perfecto y hacer deporte, pero si tu día a día no vibra con lo que quieres ser, la piel también lo cuenta». Romain subraya que algo tan elemental como la respiración cobra importancia. «Tres minutos al día respirando bien quitarían muchos dolores».

Disponen de un dispositivo de radiación lumínica led que utilizan en múltiples sesiones, lo cual ha motivado que diversos empresarios y figuras públicas madrileños asistan específicamente quince minutos, varias jornadas semanales, buscando revitalizarse. Como siempre, las identidades permanecen en la sombra. Transcurrida una década, retornan de cierto modo a sus comienzos: inaugurarán un Wellness Boutique integrado dentro de un hotel de lujo situado en Granada. «Si algo funciona en Madrid, puede funcionar en hoteles», afirman. ¿La meta? Posicionarse como punto de referencia en el segmento de spas dentro de hoteles de categoría superior.