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Reportaje· Viajes

Mint & Rose nos lleva a Valladolid: la ciudad vista por Monti, su creadora

Monti Gutiérrez abre las puertas de su Valladolid: desde sus restaurantes favoritos hasta las tiendas donde encuentra inspiración para Mint & Rose.

Por Estefanía Ruilope · Condé Nast Traveler · 30 de diciembre de 2022

Lee el artículo original en Condé Nast Traveler

Recorrer Valladolid con el mapa mental de Monti Gutiérrez es meterse en la cabeza de alguien que ha viajado por medio mundo pero sigue eligiendo esta ciudad como hogar de su marca. Lo que me fascinó no fue solo la lista de direcciones —aunque Llantén, con su aires mediterráneos en el Pinar de Antequera, suena tan convincente que ya quiero ir—, sino cómo cada recomendación habla de alguien que busca calidad sin poses: desde las alcachofas de temporada de El Bar hasta las croquetas del Corcho acompañadas de vermú de grifo, ese ritual vallisoletano que ella llama irrenunciable. Vinotinto emerge como el sitio donde el carbón de encina y los cortes de carne se convierten en experiencia compartida, mientras que Villa Paramesa promete sorpresas tipo Los Tres Cerditos, ese pincho que suena a la búsqueda constante de Monti por lo auténtico. Lo que más me atrapó fue descubrir que sus lugares de decoración —Fragonard Interiors, un templo de antigüedades, o UNO Iluminación con sus piezas de FLOS— no son elecciones casuales sino reflejo de la misma filosofía que guía su marca: seleccionar, pulir, transformar. Que cite a Casa Brígida como fuente de regalos gastronómicos con tanto cuidado, hablando de sus panettones navideños como quien comparte un secreto, demuestra que Valladolid no es su base porque sea práctica, sino porque es donde ella genuinamente vive. La ciudad que emerge de sus palabras no es turística sino íntima, tejida de encuentros en Bar Suizo, de noches en La Sastrería, de esa capacidad de hacer del lugar más común algo irrepetible.