Artículo· Gastronomía
Zollergasse, la calle gastro del barrio 7 en Viena
Descubrí que Zollergasse, en el barrio 7 vienés, es mucho más que una calle: es donde conviven tres décadas de tradición con aperituras de hace apenas meses.
Por Estefanía Ruilope · Condé Nast Traveler · 19 de noviembre de 2018

Recorrer Zollergasse fue descubrir esa particular mezcla vienesa donde nada es exclusivamente de una cosa. El barrio 7 tiene fama de hipster, cierto, pero aquí lo veo de otro modo: es un lugar donde Liebling sirve desayunos tardíos junto a mesas vintage completamente dispares, mientras Ganz Wien llena su terraza con gente que espera entre conciertos en directo. Lo que más me fascinó fue encontrar establecimientos con treinta años compartiendo calle con Health Kitchen, que propone vida saludable a base de huevos en todas sus formas. Café Europa abre desde la mañana hasta bien entrada la madrugada con una carta de 250 cócteles, como si la noche vienesa —que dicen que es fría— pidiera eso precisamente: luz, movimiento, gente. Luego están los Bao Bar y Bross Pizza, que funcionan casi como experimentos: un italiano con pizzas y cervezas artesanales (la famosa L'Atomica lleva chorizo español), otro oriental. Y Kaffemik con su mostrador azul y cafés de tostadores locales que cambian cada mes. Pero lo que realmente me atrapó fue el Hotel am Brillantengrund a pocas manzanas, ese sitio de las bicis donde Marvin Mangalino y su madre cocinan recetas filipinas con toques austriacos: pescado en sartén de hierro fundido, siopao con pollo o tofu. Viena sigue teniendo su Wiener Schnitzel en Figlmüller o Schnitzelwirt, ese escalope que amaba Francisco José I, pero Zollergasse me mostró una ciudad que no tiene miedo de ser local y global al mismo tiempo, donde el éxito está en mezclar tradición con arrivedanci, desayunos hippster con bares abiertos toda la noche.